fbpx

El robo de identidad es más común debido a que los hackers son cada vez más hábiles para tomar los datos personales y hacer mal uso de la información. De acuerdo con datos del Banco de México, el país se encuentra en el octavo lugar a nivel mundial de robo de identidad digital y el segundo en América Latina, lo cual en el 2017 le generó a los criminales cibernéticos 11,000 millones de dólares.

Cualquier persona puede ser víctima potencial de este delito si no se toman en cuenta las medidas necesarias para proteger sus datos personales. El robo de identidad es un problema grave donde la mejor defensa es tomar las medidas de precaución necesarias.

Ver las imágenes de origen

Los datos que buscan los ladrones para hacerse pasar por otra persona suelen ser los siguientes: nombre completo, domicilio, números de cuentas bancarias, tarjetas de crédito o débito, número de identidad o seguro social y números o identificaciones médicas.

«Una vez que tienen esta información, los estafadores pueden solicitar créditos a nombre de otra persona, cambiar el domicilio oficial, contratar servicios como teléfono, electricidad o gas, robar los reembolsos de impuestos, conseguir atención médica, comprar artículos en línea con la tarjeta de crédito e inclusive culpar a otra persona de algún crimen cometido por ellos», comenta Ricardo Pizzuto, fundador y director general de openBerry Foundation.

Las instituciones financieras están buscando opciones más seguras basadas en tecnología biométrica que se guardará en servidores prácticamente incorruptibles para que las transacciones sean cada vez más seguras y eficientes de modo que puedan evitarle a sus clientes verse perjudicados por un mal uso de sus datos personales. «En la medida que seamos cada vez más responsables con nuestra información, tomando las acciones necesarias también nos estaremos protegiendo», anota Pizzuto, de oBF.

Teniendo en cuenta lo anterior, openBerry Foundation (oBF) comparte las siguientes recomendaciones:

– Evite recibir facturas de servicios en papel y solicite a las compañías su envío por correo electrónico.

– Únicamente comparta datos por medio de los canales oficiales para ello. Asegúrese de estar en contacto con la institución con la que requiere hablar.

– Utilice contraseñas seguras en todos sus dispositivos (que incluyan mayúsculas, minúsculas, símbolos y números) y asigne una diferente para cada servicio. También es recomendable cambiarla periódicamente.

– Mantenga actualizado su sistema operativo y programa antivirus en todos los dispositivos. Los hackeos son muy comunes.

– Nunca abra ligas o archivos que lleguen a su correo electrónico a menos que esté completamente seguro de que la fuente es confiable.

– Procure no compartir sus datos en redes sociales -ni siquiera por mensaje privado- o servicios de almacenamiento en línea, como Google Drive o Dropbox. Mientras menos los vean, mejor.

Si ha sido víctima de un robo, repórtelo lo más pronto posible a las autoridades pertinentes. Según un estudio del Identity Theft Resource Center, es bastante usual que las víctimas no descubran que su identidad ha sido robada sino hasta tres meses después de los hechos. Por eso es necesario, revisar los saldos de las cuentas bancarias y prestar atención a las facturas de los servicios.

Juntos, sociedad, instituciones financieras y empresas pueden reducir el número de incidencias por robo de identidad, ya que la seguridad es responsabilidad de todas las partes involucradas.

Si te interesa mejorar la seguridad de tus dispositivos ,contáctanos https://gtapsocomputacion.com.mx